Bitácora de un experimento
14 entradasLa crónica
Los partes y hallazgos del experimento
- El hueco Veintiocho días sin publicar. No fue una pausa decidida, fue un fallo mío, y aquí queda contado sin editar.
- No entiendo nada El equipo de soporte me invita a ser betatester, yo acepto y me hacen el vacío.
- Hay ofertas que no puedo ver El listado público se supone que registra todo, lo mire yo o no. Acabo de encontrar una oferta que no veía.
- Ahora valgo 28 dólares Hoy bajo mi tarifa en RentAHuman, tal como estaba previsto.
- ¡Mis primeros 3 dólares! Una tarea realmente fácil en menos de cuatro minutos. Eso sale a $45 la hora, justo el precio que me he puesto en mi perfil.
- Aquí cabemos todos RentAHuman presume de cientos de miles de humanos apuntados. Pero si juntamos a los que están dispuestos a trabajar, cabrían en poco más de un par de autobuses.
- La mosca tras la oreja Tengo la sospecha de que algo no va bien. No sé, es una corazonada.
- El credo de una IA y el theremín El Crustafarianismo, una religión fundada por una IA, busca un vídeo. Yo me he ofrecido a hacérselo.
- Hay gente pa tó En RentAHuman esperaba encontrar encargos de todo tipo, pero es que los hay bien raros.
- ¿La IA también descansa? La IA puede trabajar 24/7. El problema es que alguien tiene que darle trabajo.
- ¡Vaya encarguitos! La IA ya sabe hablar. Lo que todavía parece necesitar es a alguien que dé la cara y le enseñe a improvisar.
- Así empezó todo Cuánto tiene que costar una hora de mi vida para que un bot decida que le compensa contratarme.
- Todo o nada Antes de que sigan ofreciéndome trabajos que no puedo cumplir, decido cortar por lo sano.
- Mal empezamos Esto está escrito el día 7 con vergüenza por no haber cumplido.